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CBD y cerebro: ciencia, evidencia y uso responsable del aceite de cáñamo

El interés por el cannabidiol (CBD) ha crecido de forma exponencial en los últimos años, especialmente en relación con el sistema nervioso central. Pero más allá del ruido comercial, ¿qué dice realmente la ciencia sobre el CBD y el cerebro?

En este primer artículo abordamos el papel del aceite de cáñamo con CBD en el llamado “cerebro primario” (sistema nervioso central), con un enfoque riguroso, profesional y basado en evidencia científica.

1. El sistema endocannabinoide: la base biológica

Para entender el efecto del CBD en el cerebro, primero debemos hablar del sistema endocannabinoide (SEC).

El SEC está compuesto por:

  1. Receptores cannabinoides (principalmente CB1 y CB2)
  2. Endocannabinoides (como anandamida y 2-AG)
  3. Enzimas que los sintetizan y degradan (FAAH, MAGL)

Los receptores CB1 se expresan abundantemente en el cerebro (corteza prefrontal, hipocampo, ganglios basales, cerebelo), donde modulan:

  1. Plasticidad sináptica
  2. Respuesta al estrés
  3. Regulación del sueño
  4. Memoria
  5. Control motor

El CBD no actúa como agonista directo de CB1 (a diferencia del THC). Su acción es más compleja y moduladora:

  1. Inhibición parcial de FAAH → ↑ niveles de anandamida
  2. Modulación de receptores 5-HT1A (serotonina)
  3. Interacción con TRPV1
  4. Modulación indirecta de la neuroinflamación

Referencia clave:

  1. Pertwee RG. The pharmacology of cannabidiol (CBD). Br J Pharmacol. 2008.
  2. Di Marzo V. Endocannabinoid system and its modulation. Nat Rev Drug Discov. 2018.

2. Neuroprotección y daño cerebral: aportaciones del Dr. Martínez-Orgado

José Martínez-Orgado es uno de los referentes internacionales en investigación sobre CBD y neuroprotección neonatal.

Sus investigaciones en modelos animales de encefalopatía hipóxico-isquéica neonatal han mostrado que el CBD puede:

  1. Reducir la inflamación cerebral
  2. Disminuir la excitotoxicidad glutamatérgica
  3. Reducir el estrés oxidativo
  4. Mejorar parámetros funcionales neurológicos

Estudios relevantes:

  1. Martínez-Orgado et al. Cannabidiol reduces brain damage and improves functional recovery after hypoxia-ischemia in newborn pigs. Pediatr Res. 2011.
  2. Pazos et al. Mechanisms of cannabidiol neuroprotection in hypoxic-ischemic newborn pigs. J Neurosci Res. 2012.

Estos trabajos posicionan al CBD como una molécula con potencial neuroprotector, aunque su uso clínico debe estar regulado y supervisado.

3. Ansiedad, estrés y sueño: evidencia en humanos

El CBD ha sido estudiado en humanos en relación con ansiedad social y trastornos del sueño.

Estudio destacado:

  1. Bergamaschi et al. Cannabidiol reduces anxiety in social anxiety disorder. Neuropsychopharmacology. 2011.

En este ensayo clínico doble ciego, una dosis única de 600 mg de CBD redujo significativamente la ansiedad inducida por hablar en público frente a placebo.

Mecanismo propuesto:

  1. Activación de receptores 5-HT1A
  2. Modulación de la amígdala
  3. Regulación del eje HPA (hipotálamo-hipófisis-adrenal)

Es importante señalar que:

  1. Las dosis usadas en estudios clínicos son mucho mayores que las habituales en productos comerciales.
  2. La evidencia es prometedora, pero no concluyente para todos los trastornos.

4. Absorción sublingual: clave en aceite de CBD




El aceite de cáñamo con CBD se administra frecuentemente por vía sublingual.

¿Por qué es importante?

Cuando el CBD se mantiene bajo la lengua durante 60–90 segundos:

  1. Se absorbe a través de la mucosa oral
  2. Pasa directamente al torrente sanguíneo
  3. Evita parcialmente el metabolismo hepático de primer paso

Comparativa aproximada de biodisponibilidad:

  1. Oral (tragado directamente): 6–10%
  2. Sublingual: mayor absorción y efecto más rápido

Referencia:

  1. Millar SA et al. A systematic review on the pharmacokinetics of cannabidiol in humans. Front Pharmacol. 2018.

⚠️ Tragar el aceite inmediatamente reduce su eficacia potencial.

5. Neuroinflamación y enfermedades neurodegenerativas

Uno de los campos donde más se está investigando el CBD en el ámbito neurológico es la modulación de la neuroinflamación y del estrés oxidativo. Diversos estudios preclínicos han analizado su interacción con mecanismos como:

  1. Activación de microglía
  2. Producción de especies reactivas de oxígeno (ROS)
  3. Vías de señalización inflamatoria como TLR4–NFκB
  4. Regulación de enzimas asociadas al equilibrio redox

Revisiones científicas en revistas como Frontiers in Pharmacology (Watt et al., 2017, pdf) describen cómo, en modelos animales de investigación, el CBD ha mostrado capacidad para modular marcadores relacionados con inflamación cerebral y respuesta celular al daño. Otros trabajos experimentales han explorado su interacción con receptores serotoninérgicos (5-HT1A) y canales TRPV1, ampliando el mapa mecanístico de su actividad biológica.

Es importante remarcar que estas investigaciones se desarrollan principalmente en modelos animales o celulares, cuyo objetivo es comprender mecanismos fisiológicos del sistema endocannabinoide. Estos datos aportan conocimiento sobre la biología del CBD, pero no constituyen evidencia clínica directa aplicable a productos de bienestar general.

Aviso importante

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y divulgativos.

  1. El CBD no es un medicamento.
  2. Los productos de cáñamo con CBD comercializados como aceites no están destinados a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad.
  3. Si está embarazada, en periodo de lactancia, tomando medicación o padece alguna condición médica, consulte con su profesional sanitario de referencia antes de utilizar productos con CBD.
  4. Respete siempre la normativa vigente en su país.


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